No soy el típico que promete aventuras… soy el que hace que pasen sin avisar.
Tengo la mala costumbre de reírme en momentos serios y la buena de saber escuchar cuando de verdad importa. Me gustan los planes improvisados, los bares con poca luz y las conversaciones que empiezan con una tontería y acaban a las 3 de la mañana sin darte cuenta.
No busco impresionar, eso se le da mejor a otros. Yo prefiero sorprender… poco a poco.
Dicen que soy tranquilo, hasta que dejo de serlo. Y que tengo algo de misterio… aunque sospecho que es porque no lo cuento todo a la primera.
Si te gustan las personas que no necesitan hacer ruido para que pasen cosas interesantes… probablemente nos llevemos bien.
Y si no… al menos tendrás una buena historia que contar